
Despues de 10 meses de viaje la sonda Phoenix
entro en la atmósfera marciana...
El objetivo de la misión es buscar en el subsuelo
rastros de vida. La nave investigará si hay, o ha
habido, vida microbiana en Marte. La 'Phoenix'
entró en la atmósfera marciana a unos 21.000
kilómetros por hora.
Por primera vez, un vehículo espacial ha logrado
posarse con éxito sobre regiones árticas
marcianas, y las imágenes que ya está enviando
han sido calificadas por los expertos de la misión
como "el sueño de un científico". Tras una
arriesgada maniobra que ha concluido esta
madrugada y ha sido celebrada con alboroto
desde el centro de control de la NASA, la misión
Phoenix ha desplegado sus paneles solares y sus
instrumentos han comenzado a enviar a Tierra
imágenes del paisaje que la rodea. En apariencia, el polo norte marciano presenta un aspecto tan seco y rojizo como el que estamos acostumbrados a ver en el planeta. Pero las apariencias
engañan: los expertos han observado que la superficie ártica está surcada por líneas, como si hubiese sido dividida en pequeñas cuadrículas. Estas irregularidades, que se dibujan sobre un suelo extremadamente plano, se deben muy probablemente a los movimientos de expansión y contracción de las placas de hielo que hay bajo el suelo, a las que la 'Phoenix' podría acceder gracias a su brazo robótico excavador. Gracias al estudio de este hielo subterráneo, del propio suelo y de la atmósfera que la rodea, la misión 'Phoenix' pretende aclarar aspectos fundamentales del pasado hídrico de Marte y determinar la existencia de compuestos orgánicos, fundamentales para el desarrollo de la vida tal y como la conocemos. Tras recorrer 679 millones de kilómetros, la nave 'Phoenix' se posó esta madrugada en una altitud equivalente a la que en nuestro planeta ocupan Alaska o Islandia. Allí llevará a cabo su misión durante los próximos meses, cuyo objetivo es aclarar si las zonar árticas de Marte fueron habitables en el pasado o quizás incluso aún lo son.