lunes, 26 de mayo de 2008

Mejor tarde que nunca


Despues de 10 meses de viaje la sonda Phoenix
entro en la atmósfera marciana...

El objetivo de la misión es buscar en el subsuelo
rastros de vida. La nave investigará si hay, o ha
habido, vida microbiana en Marte. La 'Phoenix'
entró en la atmósfera marciana a unos 21.000
kilómetros por hora.
Por primera vez, un vehículo espacial ha logrado
posarse con éxito sobre regiones árticas
marcianas, y las imágenes que ya está enviando
han sido calificadas por los expertos de la misión
como "el sueño de un científico". Tras una
arriesgada maniobra que ha concluido esta
madrugada y ha sido celebrada con alboroto
desde el centro de control de la NASA, la misión
Phoenix ha desplegado sus paneles solares y sus
instrumentos han comenzado a enviar a Tierra
imágenes del paisaje que la rodea. En apariencia, el polo norte marciano presenta un aspecto tan seco y rojizo como el que estamos acostumbrados a ver en el planeta. Pero las apariencias
engañan: los expertos han observado que la superficie ártica está surcada por líneas, como si hubiese sido dividida en pequeñas cuadrículas. Estas irregularidades, que se dibujan sobre un suelo extremadamente plano, se deben muy probablemente a los movimientos de expansión y contracción de las placas de hielo que hay bajo el suelo, a las que la 'Phoenix' podría acceder gracias a su brazo robótico excavador. Gracias al estudio de este hielo subterráneo, del propio suelo y de la atmósfera que la rodea, la misión 'Phoenix' pretende aclarar aspectos fundamentales del pasado hídrico de Marte y determinar la existencia de compuestos orgánicos, fundamentales para el desarrollo de la vida tal y como la conocemos. Tras recorrer 679 millones de kilómetros, la nave 'Phoenix' se posó esta madrugada en una altitud equivalente a la que en nuestro planeta ocupan Alaska o Islandia. Allí llevará a cabo su misión durante los próximos meses, cuyo objetivo es aclarar si las zonar árticas de Marte fueron habitables en el pasado o quizás incluso aún lo son.

domingo, 25 de mayo de 2008

Un día como hoy...

Para febrero de 1810 casi toda España se encontraba en manos de los franceses. Un Consejo de Regencia gobernaba la península en nombre de Fernando VII, prisionero de Napoleón. El 13 de mayo de 1810 llegaron a Buenos Aires las noticias de la caída de la Junta Central de Sevilla, último bastión del poder español.
La autoridad que había designado al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros había, por tanto, caducado y la propia autoridad del virrey se encontraba cuestionada. Pronto Cisneros debió ceder a las presiones de las milicias criollas y de un grupo de jóvenes revolucionarios y convocó a un Cabildo Abierto para el 22 de mayo de 1810. El Cabildo, dominado por españoles, burló la voluntad popular y estableció una junta de gobierno presidida por el propio Cisneros. Esto provocó la reacción de las milicias y el pueblo. Cornelio Saavedra y Juan José Castelli obtuvieron la renuncia del ex virrey.
El 25 de mayo, reunido en la Plaza de la Victoria, actual Plaza de Mayo, el pueblo de Buenos Aires finalmente impuso su voluntad al Cabildo creando la Junta Provisoria Gubernativa del Río de la Plata integrada por: Cornelio Saavedra, presidente; Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Miguel de Azcuénaga, Manuel Alberti, Domingo Matheu, Juan Larrea, vocales; y Juan José Paso y Mariano Moreno, secretarios. Quedó así formado el primer gobierno patrio, que no tardó en desconocer la autoridad del Consejo de Regencia español.

jueves, 22 de mayo de 2008

Todo comenzó una vez...

Se subió al colectivo... creo que yo en realidad me subí primero. No, subió primero.Nos mirábamos. Me di cuenta yo primera que estaba mirandome. miré, miré sus ojos, mire su pelo, su rostro... Volví a mirar y me di cuenta que yo tenía taquicardia, y no sabía que hacer (En realidad si sabía que hacer). Entonces, agarré mi bolso (mi amada y bendita maxi-cartera), tomé mi lapicera, agarré el boleto del 103 y pensé en escribir mi número de celular.Cuando empiezo a escribirlo, tube un pequeño problema: El papel del boleto es encerado, pero no me di cuenta, escribía, escribía, escríbia, mamarracheaba y no se escribía ni na gota de tinta, cada vez me desesperaba más. Doy vuelta el boleto del lado donde está la tinta, hago una linea y escribe; "Mamarrachié" un poco a ver si era mentira, y escribía. Veo que se está por levantar, y se va a ir; Veo como apaga su Ipod, como cierra su celular,como se acomoda su ropa, su campera... no era una campera, era un chalequito frizado... Hizo todo eso, tomó su mochilita Nike, se la puso ensima del hombro, caminó 1 o 2 metros (quizás) e indefectiblemente era para bajarse. solo pude escribir el "1" de mi número de celular y una rayita pero, no llegué a escribir todo el celular y no pude darselo. Se bajó. Se bajó y (...)me desesperé. Mi mirada (Ahora) estaba clavada en su nuca. camina hacia la esquina. El semáforo en rojo, cruza la calle y arranca el colectivo de vuelta. Intento mirar, intento que me mire. Me paro me doy vuelta, me miró, sonrió y nada más... Siguió su camino.nosé por qué, la verdad no sé por qué, la lapicera, por qué el boleto, por qué la mirada tardía, por qué tan repentina bajada... No entiendo por qué pasó y por qué no. Cuando uno dice que El universo conspira a favor de tu leyenda personal, esta en lo cierto. Siempre lo dije, siempre siempre. Hoy una vez más afirmo que es verdad y corroboro y me lo grabo como lección de vida que el universo conspira a favor de tu leyenda personal. Pero después que huibiese pasado si no, si le hubiese dado mi numero, si se hubiese sentado al lado mio, nose nose, no voy a saber porque nunca.Me puse a escribir esto en el colectivo apenas se había bajado en Pueto Madero, unas cuantas paradas más cuando me subí.Ya era tarde. Ya todo lo que estaba escribiendo no servía de nada.Después de tener un día hermoso, concluye así. Haciéndome ver que no encontre a nadie(ni nadie me encontró)... Tampoco quiero algo rápido ni quiero algo porque si. Todo lo que dejé tiene una razón, pero hoy me encapriché y quería eso y se bajo y no esta más.Otra vez sola, otra vez ser Luciana.
Otra, no me queda.