Me gusta el crowl por esos dos segundos en los que salís a respirar y escuchas la canción de Gloria Estefan que bailan en gimnasia acuática, me gusta mirar el piso celeste y seguir la línea, mirar los pies del que esta adelante. A veces siento que las brazadas y patadas de todos: de las ancianas de aquagim, los chiquitos de primer nivel y futuros guardavidas me empujaran al borde. Una especie sinergismo en el nado.
La mano en la pared de granitos; rol; y vuelta a empezar.
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